Consecuencias del Brexit en el fútbol

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¿Qué consecuencias tendría el Brexit en el deporte y especialmente en el fútbol?

El pasado 23 de junio se celebró el referéndum en Reino Unido en el que se obtuvo una mayoría de votos a favor de dejar la Unión Europea (Brexit). Hay que señalar que esta votación es meramente consultiva y no obliga al Gobierno a hacer nada, sin embargo los mercados financieros ya han reaccionado negativamente y la situación política es de gran incertidumbre.

¿Qué implicación supone el Brexit para el mundo del deporte?

Si el Gobierno del Reino Unido decide que el Reino Unido debe salir de la UE, deben invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, para ello deberán notificar al Consejo Europeo de su intención de retirarse de la UE. Una vez hecho esto, el Reino Unido saldría de la UE como máximo dentro de dos años. El problema es que no hay un proceso claro y ningún país hasta el día de hoy ha invocado el artículo 50.

Por otro lado, según la Ley de las Comunidades Europeas de 1972 los tribunales del Reino Unido deben aplicar cualquier Tratado o Reglamento realizados por la UE, además de las sentencias formuladas por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En teoría, el Reino Unido podría pedir permiso a la UE para quedar exento de dicho cumplimiento, algo poco probable, pues sería una violación de las obligaciones convencionales del Reino Unido en virtud del Derecho Internacional, por lo que de incumplir el Reino Unido podría enfrentarse a un procedimiento de infracción e incluso a grandes multas.

Si el Reino Unido deja la UE, en el ámbito deportivo tendría trascendencia para el logro conseguido en 1995 tras la sentencia Bosman del Tribunal de Justicia Europeo, con la que se consiguió que los jugadores extranjeros pertenecientes a la UE no tuviesen restricciones a su capacidad de moverse de un club a otro al finalizar su contrato, lo que facilitó que los jugadores de la UE se moviesen entre los clubes europeos sin dificultad. Además, los clubes yapodían firmar cualquier número de jugadores procedentes de los países de la UE sin un cupo máximo, puesto que cualquier restricción en este sentido se consideraría una violación del artículo 45 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea suponiendo un ataque a la libre circulación de los trabajadores.

En el caso del fútbol, la consecuencia inmediata del Brexit sería que la sentencia Bosman ya no sería de aplicación, los jugadores ingleses serían tratados como jugadores no comunitarios necesitando un permiso de trabajo. Desde marzo del 2015, los permisos de trabajo solamente los emite la Asociación del Fútbol y estos están vinculados a que un jugador juegue un cierto porcentaje de partidos con su equipo nacional durante los dos años antes de realizar la solicitud. El Tribunal de Justicia Europeo en 2003 dictó un fallo histórico, que fue un paso más allá de la sentencia Bosman, cuando se trataba de levantar las restricciones de nacionalidad. En un caso contra el jugador de Eslovaquia de balonmano Maros Kolpak (en ese entonces Eslovaquia no era parte de la Unión Europea, pero tenía un acuerdo de asociación), que dictaminó que los clubes no podían restringir el número de jugadores procedentes de países no pertenecientes a la UE que eran partes en un acuerdo de asociación con la Unión Europea.

Por otro lado, bajo la regulación de la FIFA, las transferencias internacionales de jugadores se permiten sólo si el jugador alcanza la edad de 18 años, pero si se lleva a cabo dentro de la UE o del Espacio Económico Europeo, el jugador puede tener 16. Así que saliendo Reino Unido de la UE se reduciría significativamente el número de jugadores ingleses fuera del Reino Unido.

En otro orden de cosas, en la Premier League el período de fichajes y transferencias de jugadores se inició el 9 de junio y se cerrará el 31 de agosto de 2016, período durante el cual se dieron a conocer los resultados del referéndum sobre la UE en el Reino Unido. Las situaciones jurídicas de los jugadores no se verán afectadas hasta que formalmente el Reino Unido dejase la UE. Sin embargo, hemos visto que la libra esterlina se ha depreciado y ello trae como consecuencia inmediata que, si los clubes de la Premier League no quieren verse afectados en sus capacidades de negociación, se verán abocados a pagar y negociar en euros, una situación que nunca se había producido antes.

Alberto Pérez-Calderón Corredera