Robo de objetos en vehículos estacionados en parkings

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Encontrándonos en periodo estival tomaremos como ejemplo el del cliente que es propietario de un vehículo BMW X5, que ha dejado estacionado el mismo en el Módulo E, Planta 1ª y plaza 804 del parking de la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas, actualmente Aeropuerto Adolfo Suárez. Dicho cliente ha sufrido el robo de su vehículo estacionado en el parking del aeropuerto, mientras disfrutaba de sus vacaciones en Cancún con su familia, aunque por fortuna al cabo de un tiempo se ha localizado y recuperado el vehículo, habiéndose interpuesto la correspondiente denuncia, pero no se encontraban dentro del mismo los objetos que estaban depositados en su interior.

El problema se suscita en poder probar la preexistencia de los objetos sustraídos de un vehículo estacionado en un parking ¿Se han declarado los mismos a su entrada en el parking?

A tenor de la Ley 40/2002, de 14 de noviembre, reguladora del contrato de aparcamiento de vehículos, en su artículo 3.1 se establece: “Quedan dentro del ámbito de aplicación de la Ley los aparcamientos en los que una persona cede, como actividad mercantil, un espacio en un local o recinto del que es titular, para el estacionamiento de vehículos a motor, a cambio de un precio determinado en función del tiempo estacionado (art.1)”, es decir, se trata de los estacionamientos llevados a cabo en aquellos parkings que reúnen todos los requisitos legalmente establecidos para el desempeño de tal actividad mercantil, en los que se hace entrega al usuario de un ticket a su entrada, abonándose antes de la salida el precio, que se determina en función del tiempo estacionado”.

Al amparo del artículo 3 de la Ley reguladora del contrato de aparcamiento de vehículos, en cuanto a los Derechos y obligaciones de las partes, en lo que respecta a las obligaciones del titular del aparcamiento, cabe destacar:

  1. Facilitar al usuario al que se permita el acceso un espacio para el aparcamiento del vehículo.
  2. Entregar al usuario en formato papel o en cualquier otro soporte duradero que permita su conservación, incluidos los soportes que permitan el acceso a registros telemáticos o electrónicos, un justificante o resguardo del aparcamiento. En el justificante se hará constar, en todo caso, la identificación del vehículo y si el usuario hace entrega al responsable del aparcamiento de las llaves del vehículo. De esta obligación de identificación estarán exentos los aparcamientos de uso exclusivo para clientes de establecimientos comerciales con sistemas de control de acceso y cuyo horario coincida con el del establecimiento. El vehículo se identificará mediante su matrícula o cualquier marcador que permita tal identificación en el justificante o resguardo del aparcamiento entregado al usuario.
  3. Restituir al portador del justificante, en el estado en el que le fue entregado, el vehículo y los componentes y accesorios que se hallen incorporados funcionalmente -de manera fija e inseparable- a aquél y sean habituales y ordinarios, por su naturaleza o valor, en el tipo de vehículo de que se trate. En todo caso, los accesorios no fijos y extraíbles, como radiocasettes y teléfonos móviles, deberán ser retirados por los usuarios, no alcanzando, en su defecto, al titular del aparcamiento la responsabilidad sobre restitución. Si bien, se ha previsto la posibilidad que por el titular del aparcamiento se establezca una especie de servicio de consigna ofreciendo a los usuarios la posibilidad de depositar tales accesorios, pudiendo exigir el abono de precios complementarios por la prestación de tal servicio.
  4. Indicar por cualquier medio que posibilite su conocimiento antes de contratar y de manera fácilmente perceptible los precios, horarios y las normas de uso y funcionamiento del aparcamiento, incluido si es práctica habitual del aparcamiento requerir al usuario la entrega de las llaves del vehículo; además de disponer de hojas de reclamaciones.

En cuanto a su responsabilidad, el titular del aparcamiento responderá, tanto frente al usuario como frente al propietario del vehículo, por los daños y perjuicios que respectivamente les ocasione el incumplimiento, total o parcial, de las obligaciones previstas en la Ley.

Por lo que respecta al usuario, sus deberes vienen regulados en el art.4 de la Ley, entre los que destacan el deber de abonar el precio fijado para el aparcamiento antes de la retirada del vehículo (como contraprestación al servicio que presta el titular del aparcamiento), gozando el empresario de derecho de retención sobre el vehículo y frente a cualesquiera personas hasta que se le abone el precio del aparcamiento; y, exhibir el justificante o resguardo del aparcamiento o justificar en caso de extravío su derecho sobre el vehículo para proceder a retirarlo (a través de la documentación administrativa del mismo e identificación del propietario).

Por consiguiente, asumida o acreditada la responsabilidad del titular del aparcamiento por la sustracción del vehículo dentro del parking, aquel deberá responder de los perjuicios y restitución ocasionados a “… los componentes y accesorios que se hallen incorporados funcionalmente de manera fija e inseparable a aquel y sean habituales y ordinarios, por su naturaleza o valor”, siendo asimismo considerado perjuicio derivado de la sustracción la solicitud y obtención de duplicado de permiso de circulación, el importe por la instalación del dispositivo de aumento de potencia, y la cantidad por el cepo antirrobo, acreditados mediante facturas.

No cabría, de contrario, la restitución por el titular del aparcamiento de accesorios no fijos y extraíbles, al no haber sido retirados por los usuarios, tales como: iPod, iPad, gafas de sol, reloj, ordenador portátil, cartera con dinero, etc…. Pues únicamente podría hacerse responsable de la sustracción de dichos objetos en el vehículo estacionado al titular del parking cuando previamente se hayan declarado la existencia de los mismos a la entrada del estacionamiento, y siempre que el parking disponga de un servicio accesorio de depósito de objetos. De no seguirse estas medidas, aunque en la denuncia relacionemos una serie de objetos como sustraídos, no veremos satisfechos nuestra reclamación -ni aún llegando a la vía judicial-, pues careceremos de prueba que acredite la preexistencia de los objetos a la entrada del parking.

Calderon Corredera Abogados