Suplantación de identidad: delito de usurpación del estado civil

Suplantación de identidad: delito de usurpación del estado civil

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Si buscamos el delito de suplantación de identidad, no lo encontraremos por este nombre, pues en el Código Penal es denominado usurpación del estado civil, viene recogido en el artículo 401 y es castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años. Conviene aclarar que comúnmente nos referimos al estado civil para indicar si una persona está soltera, casada, divorciada o viuda, no obstante, el estado civil no es solo eso: El estado civil de una persona comprende su nombre, su sexo, edad –especialmente para indicar si alcanzado la mayoría de edad–, nacionalidad y vecindad civil, y su situación familiar, que incluye la filiación y matrimonio o unión de hecho.

La suplantación de identidad consiste en aparentar ser otra persona real, viva o muerta, con la finalidad de ejercitar sus derechos, desde el uso de su nombre y datos, además, el autor ha de buscar causar un daño o bien obtener un beneficio con la suplantación. La jurisprudencia ha establecido que para considerar la suplantación constitutiva de delito debe ser creíble e idónea para causar perjuicio u obtener beneficio, no será delictiva cuando no engañe a una persona media.

Así, con este delito se busca proteger, de un lado, el estado civil de las personas, es decir, que cada persona utilice su propio nombre o identidad y solo ella pueda ejercitar por sí misma o autorizando a otro los derechos y deberes que le corresponden; de otro lado, penaliza a aquel que falsea la realidad al hacerse pasar por quien no es.

Suplantación de identidad: Delito de usurpación de personalidad civil. Calderón Corredera Abogados.

Es frecuente que junto con el delito de usurpación del estado civil se cometan otros como un delito de falsedad documental o estafa, empleando un delito como un medio para cometer otro: El engaño para estafar se habrá cometido al hacerse pasar por otra persona. La falsedad documental también aparece junto a la usurpación del estado civil porque habitualmente el usurpador firmará o redactará documentos bajo la identidad de la víctima. Cuando concurran varios delitos, se castigará por todos los delitos cometidos aplicando las normas del concurso de delitos, lo que quiere decir que no se penará cada delito por separado, sino que se castigará por el delito de mayor pena aumentando la misma.

Por tanto, la víctima de este delito es aquella cuyo estado civil ha sido usurpado, pero también puede serlo la persona que se ha visto perjudicada por la suplantación y estafa o falsedad. Por ejemplo, si alguien suplanta la identidad de un acreedor de una deuda ante el deudor, serán perjudicados por el delito la persona cuyo estado civil se usurpó, pero también el deudor, pues fue engañado.

Suplantación de identidad: Delito de usurpación de personalidad civil. Calderón Corredera Abogados.

Las víctimas de usurpación suelen sufrir consecuencias dramáticas ya que el autor puede hacerles perder cantidades importantes de dinero, contraer deudas en su nombre -haciéndoles aparecer en las denominadas listas de morosos-, asimismo, el perjuicio puede ser también de carácter no económico, al afectar a la buena fama o crédito de la víctima. Por ello, ante este tipo de problema, conviene denunciar los hechos sobre todo cuando se siguen cometiendo y el perjuicio continúa. No obstante, según las circunstancias del caso, el autor será conocido o no, en caso negativo, la policía y el juzgado deberán investigar el delito y a los posibles autores, la víctima si está personada en el procedimiento como acusación con abogado podrá solicitar las diligencias de investigación pertinentes para hallar al autor y esclarecer los hechos.

Hemos de tener presente que no siempre se determina al posible autor, o una vez hallado, no se consiguen reunir las pruebas suficientes que acrediten su autoría, pues no cabe condenar con base en sospechas. En cualquier caso, es recomendable interponer denuncia o querella -esta se interpone con abogado para ser parte acusadora en el procedimiento- en la que se expliquen minuciosamente los hechos, pues si en el peor de los casos no se logra hallar y penar al usurpador, la denuncia o querella servirá por lo menos para constatar el perjuicio que sufre la víctima en aquellas situaciones que sea preciso, como en  los ejemplos que ponía, para solicitar desaparecer de listas de morosos o argumentar que no contrajo el crédito ante los acreedores que le requieran el pago.

Ariadna Cutrona Márquez