La utilización de los drones como hobby

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Después de que numerosas playas españolas hayan incorporado para este verano drones junto a los clásicos socorristas, bajo la iniciativa “Salvadron”, podemos pensar que cualquiera de nosotros también podemos hacer uso de este aparato en la playa durante nuestras vacaciones.

Semanas atrás nos referimos al uso profesional del dron, una vez más, es importante matizar que aunque en la actualidad se hagan una referencia constante al término dron, este no es siempre el término legalmente correcto. Si nuestra intención es disfrutar de estas aeronaves con un uso exclusivamente de recreo, son consideradas aeromodelos. No nos encontramos sujetos a la normativa legal para pilotar estos aparatos voladores, así aparece señalado en la modificación del artículo 150.2 de la Ley de Navegación Aérea, que no será de aplicación el Real Decreto-Ley a las aeronaves que sean utilizadas exclusivamente con fines recreativos o deportivos. Por tanto, no es necesario registrar el dron dentro del registro de aeronaves no tripuladas RPAS de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea –AESA-.

La AESA para facilitar su uso, ha publicado una serie de recomendaciones:

  • Siempre tenerlo a la vista y no superar los 120 metros de altura.
  • No se pueden volar en zonas urbanas.
  • No se pueden volar sobre aglomeraciones de gente (parques, playas, conciertos…)
  • No se pueden volar de noche.
  • No se pueden volar cerca de aeropuertos u otras zonas donde se realicen vuelos con otras aeronaves a baja altura.
  • No se puede poner en peligro a terceros.

Es importante resaltar, que los daños causados por nuestro aparato son de nuestra responsabilidad, esta responsabilidad extracontractual también aparece recogida en la Ley 48/1960, de 21 de julio, de Navegación Aérea, “son indemnizables los daños que se causen a las personas o a las cosas que se encuentren en la superficie terrestre por acción de la aeronave, en vuelo o en tierra, o por cuanto de ella se desprenda o arroje”.   Sin poder olvidarnos, en materia de resarcimiento por responsabilidad extracontractual, del artículo 1902 de nuestro Código Civil que “el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.

Los consejos y normas de seguridad que detalla la AESA finalizan con un recordatorio que señala que las multas por el uso indebido del aparato pueden alcanzar los 225.000 euros.

Podemos concluir, que no es de obligado cumplimiento disponer de un seguro de responsabilidad civil para el uso de estos aeromodelos con fines recreativos, ya que como hemos señalado anteriormente no están regulados para esta actividad lúdica, aunque siempre es recomendable disponer de un seguro que pueda cubrir los daños que se puedan provocar a terceros derivados de la utilización de estos aeromodelos.

Calderon Corredera Abogados